Dark.

(Este post ha sido escrito a pocos días del estreno de la tercera y última temporada de la serie Dark. Si no has visto la serie debes saber que este post contiene spoilers. No cuento el final ni hago un resúmen de la trama, pero obviamente contiene detalles que quizá no quieras saber. )


El principio es el final.

El 27 de junio de 2020 todo acabará. Con un último click la máquina se pondrá en marcha. Los engranajes girarán. Los mecanismos se accionaran. Y las piezas encajaran una vez más. Quizá la última. El tiempo será destruído. O quizá repetiremos nuestras acciones en un ciclo sin fin.

Como el relojero que construye una máquina del tiempo sin conocer su función. Siguiendo sus propios planos sin haberlos trazado aún. Como se manipula y viaja en el tiempo sin comprenderlo, transitamos por la vida sin saber los efectos de cada decisión. Bajo la atenta mirada del futuro, que nos juzga sin piedad.

Presente y pasado se unen, entrelazan las manos y se separan. Hay que seguir la serie con atención. Quizá no sepas quién es el padre de quién. Qué ha sucedido exactamente o porqué. Pero el esfuerzo merece la pena.

Poco a poco vas desenredando la trama, encajando piezas del puzle. A veces te sientes eufórica cual Sherlock que resuelve el crimen. Otras, las implicaciones de alguna decisión de los personajes te hacen sentir infinitamente triste. Recuerdo algún capítulo de la segunda temporada que ví absolutamente emocionada, con los pelos como escarpias.

El sábado estrenan la tercera y última temporada de la serie. Para hacer la espera un poco más corta estamos volviéndola a ver desde el principio. Me doy cuenta ya en el primer capítulo que es una de esas series que puede volver a enamorarte una segunda y una tercera vez. Llena de pequeños matices, de guiños en el guión que escapan la primera vez. Cada escena perfectamente enlazada con la siguiente, cada plano estudiado al milímetro.

Empecé a ver Dark en contra de mi voluntad. No me llamaba la atención. No me apetecía nada. Pero mi pareja insistía e insistía. Su lluvia constante. Su ambiente hermético, casi asfixiante. Su banda sonora de tensión constante. Quise dejar de verla. Me asustaba que me diera miedo. «Termínala, te va a gustar».

El principio es el final. Sic mundus creatus est (Y el mundo fue creado).

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